El viernes 26 de agosto hicieron la fiesta de bienvenida en la escuela.
Un día antes habíamos salido temprano de clases, así que me fui a un parque a platicar con él y otros compañeros. La verdad sentía que había conexión, pues insistía tanto en llevarme a mi casa, en estar conmigo y sobre todo ¡EN COMPRARME UN AGUA!
Recuerdo que le dije algo grosero; "¿Por qué todavía no te vas?" y pues ya sabrán lo que pasó... ¡SÍ!, se despidió de mi y se fue.
El día de la bienvenida yo estaba nerviosa, pues había de dos sopas; él iría y ya no me hablaría, o de plano no se iba a presentar. En realidad no sé porque me preocupaba eso, es decir, lo acababa de conocer, no tenía porque estar en mi mente todo el tiempo.
Llegué tarde; eran las 7:15 e imaginé que él ya estaría ahí. Entré y lo primero que hice fue buscarlo con la mirada y para mi desgracia no estaba, así que me senté sin esperanzas de que llegara.
Cada que abrían la puerta volteaba a ver si era él, pero esperen, ¿que no era que ya no tenía esperanza?
Pues al pareces sí la tenía, pues yo estaba segura de que llegaría.
No recuerdo la hora pero ya era bastante tarde cuando alguien tocó la puerta y dijo "¿Puedo pasar?" tsss... La piel se me puso helada cuando voltee y me di cuenta de que era él.
Salté de emoción y grité "¡GENIAAAAL, SÍ VINO" y tuve que inventar un cuento chino pata que no me molestaran con eso.
Después de un rato me atreví a acercarme a él, y lo primero que hice fue preguntarle si estaba enojado conmigo, a lo que rápidamente respondió que no esbozando una sonrisa.
Salimos al patio a la fiesta chafa que organizó la prepa y de genial sólo había una banda de Rock en la cual estaba...bueno, esa ya es otra historia.
Decidimos salir de la escuela e ir a una plaza y obvio todo el camino íbamos juntos hasta que cierta persona (no diré su nombre, pero llamaremos "switch") llegó a preguntar si alguien nos gustaba del salón.
Yo entré en dilema conmigo misma;"¿En realidad ne gusta? ¡NO!, ya de ser que me trata tan bien que ya estoy haciendo novelas en mi mente. ¡Por supuesto que no me gusta".
Lo mejor de ese día, fue ese beso que me dio en la mejilla al despedirse de mi, no fue un beso de despedida, fue algo más que eso.
Llegué a mi casa y pensé en él todo el día, hasta que llegó la noche, me acerqué a mi computadora y pues de ahí nadie me paraba sin mostrarme un vaso de té helado.
Lo raro fue entrar a Facebook y darme cuenta de que "El Guaru" había escrito en el muro de "Switch" algo así como: «No le digas nada a Yareli».
Ya saben, ahí voy de chismosa a meterme y preguntar que era lo que no quería que me dijera. Yo me llevaba bien con "switch" así que le saqué la sopa mientras que "El Guaru" me prometió que el Lunes me iba a decir de que se trataba el asunto.
Un día antes habíamos salido temprano de clases, así que me fui a un parque a platicar con él y otros compañeros. La verdad sentía que había conexión, pues insistía tanto en llevarme a mi casa, en estar conmigo y sobre todo ¡EN COMPRARME UN AGUA!
Recuerdo que le dije algo grosero; "¿Por qué todavía no te vas?" y pues ya sabrán lo que pasó... ¡SÍ!, se despidió de mi y se fue.
El día de la bienvenida yo estaba nerviosa, pues había de dos sopas; él iría y ya no me hablaría, o de plano no se iba a presentar. En realidad no sé porque me preocupaba eso, es decir, lo acababa de conocer, no tenía porque estar en mi mente todo el tiempo.
Llegué tarde; eran las 7:15 e imaginé que él ya estaría ahí. Entré y lo primero que hice fue buscarlo con la mirada y para mi desgracia no estaba, así que me senté sin esperanzas de que llegara.
Cada que abrían la puerta volteaba a ver si era él, pero esperen, ¿que no era que ya no tenía esperanza?
Pues al pareces sí la tenía, pues yo estaba segura de que llegaría.
No recuerdo la hora pero ya era bastante tarde cuando alguien tocó la puerta y dijo "¿Puedo pasar?" tsss... La piel se me puso helada cuando voltee y me di cuenta de que era él.
Salté de emoción y grité "¡GENIAAAAL, SÍ VINO" y tuve que inventar un cuento chino pata que no me molestaran con eso.
Después de un rato me atreví a acercarme a él, y lo primero que hice fue preguntarle si estaba enojado conmigo, a lo que rápidamente respondió que no esbozando una sonrisa.
Salimos al patio a la fiesta chafa que organizó la prepa y de genial sólo había una banda de Rock en la cual estaba...bueno, esa ya es otra historia.
Decidimos salir de la escuela e ir a una plaza y obvio todo el camino íbamos juntos hasta que cierta persona (no diré su nombre, pero llamaremos "switch") llegó a preguntar si alguien nos gustaba del salón.
Yo entré en dilema conmigo misma;"¿En realidad ne gusta? ¡NO!, ya de ser que me trata tan bien que ya estoy haciendo novelas en mi mente. ¡Por supuesto que no me gusta".
Lo mejor de ese día, fue ese beso que me dio en la mejilla al despedirse de mi, no fue un beso de despedida, fue algo más que eso.
Llegué a mi casa y pensé en él todo el día, hasta que llegó la noche, me acerqué a mi computadora y pues de ahí nadie me paraba sin mostrarme un vaso de té helado.
Lo raro fue entrar a Facebook y darme cuenta de que "El Guaru" había escrito en el muro de "Switch" algo así como: «No le digas nada a Yareli».
Ya saben, ahí voy de chismosa a meterme y preguntar que era lo que no quería que me dijera. Yo me llevaba bien con "switch" así que le saqué la sopa mientras que "El Guaru" me prometió que el Lunes me iba a decir de que se trataba el asunto.